Qué es la robótica colaborativa y cómo las pymes industriales pueden integrarla en su flujo de trabajo

¿Conoces las ventajas de los “cobots” y cómo puedes implementarlos en tu negocio?

En el entorno industrial existen varios tipos de robots. Entre ellos, los que operan de forma autónoma, sin necesidad de interacción humana, y aquellos que están diseñados para trabajar junto a las personas.  

Estos últimos se conocen como “cobots” y tanto pymes como negocios autónomos del sector industrial pueden implementarlos siguiendo los consejos de este artículo. ¡No te lo pierdas!

Fundamentos de la robótica colaborativa

La robótica colaborativa o cobótica se fundamenta en el uso de robots en un entorno compartido con personas.

Sus principales características son las siguientes:

  • Una programación intuitiva que no requiere un elevado conocimiento de programación y configuración.
  • Mayor versatilidad, favoreciendo el dinamismo y la productividad (sobre todo en tareas repetitivas y/o peligrosas).
  • Una naturaleza colaborativa que permite la sinergia de la fuerza, precisión y repetición de la robótica con la supervisión y evaluación de los humanos.

¿Todavía no te convence?

La cobótica genera numerosas ventajas. Libera las tareas monótonas y físicamente exigentes para que los trabajadores se enfoquen en aquellas de mayor valor. Además, permite que aumenten la productividad, competitividad y calidad de los flujos de trabajo gracias a la sinergia y adaptabilidad de los “cobots”.

Los “cobots” tienen también mayor retorno de inversión frente a la robótica tradicional. Su menor tamaño, coste y facilidad de instalación los convierten en una acción más accesible para la economía de las pymes.

¿Lo implementamos? te mostramos los factores claves que debes considerar

  • Identifica las necesidades reales de tu negocio y céntrate en los procesos ineficientes, de bajo valor añadido o de riesgo en los que la automatización de los “cobots” permitirá reducir los cuellos de botella y los errores más comunes.

Consejo: considera su impacto en tareas relacionados con el acabado y final de línea o la alimentación de maquinaria.

  • Infórmate de los costes y retorno de inversión. Analiza todos los costes relacionados (adquisición, instalación, mantenimiento, disponibilidad y capacitación de personal) y estudia los modelos de financiación disponibles para ver cuál se ajusta a tus necesidades (leasing, renting o compra directa).
  • Comprueba tu infraestructura y asegura la compatibilidad con el entorno de trabajo (espacio suficiente, fuentes de energía necesarias, posibilidades de reorganización de espacios/flujos de trabajo). Confirma las condiciones de integración con el software y hardware que ya tienes implementados.

Consejo: el “cobot” maximiza su utilidad en los procesos de producción continuos.  

  • Estudia el impacto en el personal y como la incorporación de “cobots” permitirá redefinir los roles profesionales y maximizar las habilidades de tu equipo.
  • Infórmate sobre las normativas locales e internaciones de regulación de los “cobots” y las medidas de seguridad específicas con una evaluación de riesgos. Por ejemplo, la especificación ISO/TS 15066 complementa las normas ISO 10218-1 y ISO 10218-2, con los requisitos de seguridad para sistemas robóticos colaborativos industriales.
  • Considera las posibilidades de escalabilidad y flexibilidad en la reprogramación y réplica a otros procesos de tu negocio; especialmente ante cambios en la demanda si cuentas con una producción flexible o por lotes.
  • Contrasta el impacto ambiental y social en términos de eficiencia energética,  conservación y transformación de empleos, y procesos de comunicación con clientes y colaboradores.

Consejo: elige fabricantes con políticas de reciclaje y evalúa la facilidad de mantenimiento.

¿Cómo pueden las pymes y negocios autónomos integrarla en sus flujos de trabajo?

Para lograr el éxito de los resultados, es clave una integración escalonada y accesible. Te facilitamos los principales pasos que debes seguir:

  1. Identifica y escoge una tarea específica clave para mejorar tus resultados.  Mayoritariamente, esta tarea contará con un carácter repetitivo, monótono, físicamente exigente, con altas tasas de errores humanos y con riesgo de salud.

Ejemplos: manipulación de materiales (cargas/descargas, transferencias, paletizado); montaje de componentes; soldaduras; inspecciones de calidad; empaquetado; aplicación/testeo de productos.

  1. Selecciona el “cobot” adecuado en base a la tarea previamente identificada. Considera su carga útil (kg), alcance de brazo (mm), niveles de precisión e interfaz de programación entre otros aspectos.
  2. Diseña una integración progresiva para no interrumpir la producción. Implementa un piloto en una estación y realiza un evaluación continua del desempeño y el escalado a otros puntos.

Consejo: prueba a alquilar o solicitar una prueba con el proveedor.

  1. Haz la integración técnica al flujo productivo mediante la sincronización con máquinas existentes (señales de entrada/salida), usando visión artificial a través de sensores o programando rutinas de trabajo. Valídala en diferentes condiciones reales.
  2. Forma a tu equipo progresivamente. Distingue entre sensibilización, uso básico, programación y mantenimiento. Realiza formaciones mixtas (prácticas y teóricas) y elabora guías internas sencillas de consulta.

Consejo: utiliza los recursos propios del proveedor (formación online, documentación, asistencia remota).

  1. Mide tus resultados mediante indicadores claros. Haz un seguimiento de la eficacia de la incorporación del “cobot” (reducción de tiempos, errores, lesiones) y la dinámica laboral con los trabajadores de tu negocio.

Artículo publicado en la web de Acelera Pyme.

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